Llevo unos meses comprando periódicos casi cada semana. No siempre compro el del día y no me fijo en qué periódico es, a veces compro periódico viejo porque en un principio el punto era usarlo de baño para mi cachorro chihuahua, no sentarme a leerlo. Pero eso cambió cuando me empecé a topar con noticias que mi algoritmo en RRSS tardaba más en mostrarme, o que aunque ya las hubiera visto en Instagram o X, verlas en el periódico le daba otra sensación. El hecho de tener un pedazo de historia, a veces de la humanidad, no sólo nacional, en la mano y pensar “wow, estoy viva para ver esto” me pareció curioso. Así fue como empecé a coleccionar recortes de acontecimientos importantes o curiosidades de otras secciones. La primera gran noticia que recorté y guardé, fue sobre la captura de Maduro, recuerdo que eso ya lo había visto esa misma mañana apenas abrí mi Instagram, pero me pareció mucho más impresionante cuando lo vi impreso en la primera plana de Milenio que cuando lo vi en Te lo cuento, un periódico digital que sigo desde hace unos años.

La noticia fue la misma, pero el sentimiento fue muy diferente. Creo que consumir las cosas digitales no le restan importancia, pero sí sustancia e impacto. Me parece algo similar a lo que se siente tener más de 3,000 fotos en tu nube de iCloud, pero sólo unas cuantas en físico, porque un rollo te da de 24 a 36 exposiciones y te vuelves bastante más selectivo y decides usarlo para momentos especiales.
El 28 de diciembre de 2025, La Jornada dedicó una parte de su suplemento semanal cultural #1608, al fin de MTV, el canal de música con el que muchas generaciones de adolescentes tuvimos la fortuna de crecer. En una época donde lo primero que llame tu atención en el periódico puede ser la noticia más atroz e inesperada que te pudieras imaginar, ese día todo pasó a segundo plano cuando leí “Adiós a MTV” y un torbellino de nostalgia se apoderó de mi estómago y de mi garganta, y mi novio tuvo que pasar la siguiente hora escuchándome hablar en x2 sobre lo importante que había sido un canal de música en mi vida y cómo su fin me tenía atónita y me hacía sentir increíblemente vieja. Me pareció muy loco pensar que algo con lo que crecí y que además me formó y tuvo una gran influencia en la persona en la que me convertí, llegaba a su fin. ¿Cómo es que pude vivir lo suficiente para ver morir aquel canal de música que tantas veces me acompañó en las épocas más difíciles de mi adolescencia cuando yo no le encontraba ningún sentido a vivir? En MTV descubrí el gusto por la música que no sabía que me acompañaría el resto de mi vida, fue ahí donde descubrí a Green Day, la banda que ha sido mi favorita desde entonces. ¿Cómo sería mi vida ahora si hubiera tenido más control parental y no me hubieran dejado pasar tantas horas diarias frente a un televisor? ¿Mis gustos serían diferentes? ¿Hubiera descubierto todo lo que me gusta eventualmente aunque no fuera a través de su programación? La realidad es que nunca lo sabré, pero no cambiaría por nada las tardes de ver “los 10 + pedidos” con Gabo Ramos y su peinado de manguito chupado gritándome con entusiasmo a través del televisor y esperar con ansias ver qué canciones ocupaban los primeros lugares. Fue también a través de la música que conocí en MTV que empecé a familiarizarme con el inglés. Después de descubrir alguna canción que me gustara, lo siguiente que seguía era descargarla ilegalmente en “Ares” y buscar la letra en http://www.musica.com para entonces obsesionarme por completo y escucharla y cantarla una y otra vez hasta aprendérmela (mal pronunciada, por supuesto) y después buscar la traducción para entender qué se suponía que estaba cantando.

“El OCASO DE UNA ERA: ADIÓS A MTV”
Ese fue el título del suplemento cultural de La Jornada. Me dispuse a leer la nota completa y entonces descubrí que MTV no dejó de existir tal cual. La noticia en realidad informaba que a partir de los primeros segundos del 2026, lo que vería el fin, serían los canales que todavía transmitían únicamente música, como: MTV Music, MTV 80’s, MTV 90’s, MTV 00’s, Club MTV y MTV live, conservando únicamente la señal original: MTV HD, o sea ese MTV horrible lleno de reality shows y programas de entretenimiento que a nadie le interesan. Entonces entendí que MTV no moriría literalmente, pero el MTV que alguna vez todos amamos, sí. Para hacerlo todavía más poético y triste, el último video transmitido fue “Video killed the radio star”, el cual fue también el primer video transmitido en la historia de MTV.
Es muy irónico darse cuenta de que justo como en los 80’s la televisión y los videoclips superaron al radio, hoy en día lo que superó a MTV fue el internet. Y no sólo el internet como ente, sino lo obsoleta que volvió su intermediación entre producto y consumidor. Porque seamos honestos, en la era de la inmediatez y teniendo tantas plataformas a nuestro alcance como YouTube, Spotify, Apple Music y demás, ¿cuál es el punto entonces de sentarte a esperar que en la tv salga un video que te guste cuando puedes abrir una app y simplemente buscarlo y reproducirlo en el momento? Todo esto me sigue causando mucha nostalgia, sin embargo, después de leer la nota completa y analizar todo lo que llevó a MTV a su fin, creo que incluso resistió bastante porque, ¿cuándo fue la última vez que tú prendiste la tv para ver MTV y esperaste con mucha paciencia a que saliera tu video favorito como cuando eras adolescente?
Yo creo que el internet sí mató a MTV, pero todos fuimos cómplices.
