Lo que pensaba de mi papá hace diez años.

“La mayoría de las personas decimos que nuestro papá es el mejor del mundo, nos es imposible ver a alguien igual de genial que él. Y así es mi papá para mí, me cuesta trabajo creer que pueda haber alguien como él, simplemente no lo hay”.

Así empieza un texto que escribí sobre mi papá hace diez años. ¿Por qué lo escribí? A estas alturas no lo recuerdo, lo que sí sé es que no fue una tarea y tampoco una carta. Lo sé porque nunca nadie la leyó más que yo. 

Lo primero que siento al leer ese párrafo es una mezcla de confusión y vergüenza. Es que ahora mismo estoy tan desapegada de ese amor y esos sentimientos que ni siquiera logro recordar cómo era tenerlos. 

“Mi papá es mi  héroe. A pesar de que hay muchas cosas sobre su vida que aún me faltan por saber, sé que ha pasado por muchas cosas difíciles, pero aquí sigue, sacándonos adelante a mi hermano y a mí. 

Aunque no es el tipo de persona que siempre demuestra sus sentimientos con abrazos o besos, sabe hacerme reír y cuando llega a decirme «Te amo» se me hace un torbellino de emociones en el estómago. No sabría describirlo”.

Leo el primer párrafo y me río de lo irónico. Ahora que diez años después ya conozco esas muchas cosas de su vida que no sabía, me pregunto; ¿Qué me imaginaba yo que me ocultaba en aquél entonces? Pues sepa… pero una cosa es un hecho, y es que no esperaba la cantidad de verdades incómodas con las que me fui topando años después.

El texto es bastante más largo de lo que acabo de exponer aquí, mi idea original al escribir esto, era hacerle un breakdown a ese texto escrito hace diez años. Pero mientras más avanzaba, más difícil se iba poniendo.

Me parece muy triste pensar lo mucho que pueden cambiar las relaciones en un abrir y cerrar de ojos. Como de la nada tu vida puede convertirse en una telenovela barata cuando te enteras de secretos que estuvieron enterrados por años. A veces toca escarbar y escarbar sin saber si lo que encuentres te hará sentir mejor o peor.

“Pero con eso es suficiente para que sepan un poco sobre la persona más importante de mi vida. Y aunque nunca se lo diga, tal vez porque soy adolescente y expresar sentimientos no es mi fuerte, lo amo con todo mi corazón y daría mi vida por él”.

Así termina y creo que fue lo más difícil de leer principalmente porque de adolescente ya no tengo nada. 

Si llegaste hasta acá, muchas gracias por aventarte mi primer trauma dump en este blog. Todavía no tengo bien decidido para donde va, me imagino que estaré intercalando entre pasado y presente, pero ahora mismo sólo es una forma de desahogo y de reconectar con la escritura. Además siempre quise un blog, claro que me educó Awkward.

Nos leemos prontito, adiós.

¿Me ayudas con algún comentario?